jueves, 20 de abril de 2017

Todas las Reinas son Cersei ( La Influencia de Juego de Tronos)


 Cersei Lannister es una contendiente trascendental en el Juego de Tronos, un personaje icónico de la saga y la adoración de su fandom. No es de sorprender entonces verla convertida en prototipo. Desde que en el primer capítulo Lena Heady se quejara del viaje agotador hasta Invernalia, que Cersei se ha convertido en un patrón para recortar a otras tiranas amargadas y soberbias del género fantástico y del drama histórico.

Cersei y otras Reinas “fantásticas”
Es tal la asociación de Cersei con otras villanas mandamases del género fantástico que cuando se publicitaba “Emerald City” ya se hablaba de La Bruja Mala del Oeste como de una especie de Cersei. Es que bruja, mala y poderosa obligada a parecerse Cersei. Y ahí es donde erran, La Leona Lannister es un personaje negativo, pero no es bruja. Lo que sucede es que, para sus enemigos y sus víctimas, Cersei es como un ente malévolo de cuentos de hada, una hechicera que persigue a las heroínas: un cruce entre la a Madrastra de Blanca Nieves y La Bruja Blanca de Narnia.




Cuando vi a la Reina Ravenna de “Blanca Nieves y El Cazador” inmediatamente la identifiqué con Cersei. Ambas son rubias, ambiciosas, controladoras, preocupadas de que una rival más joven no les quite el trono, y con unas mangas gigantes que es un milagro que no vivan enganchadas de las manijas de las puertas. Ravenna tiene un hermano Finn con el que parece unirla algo más que cariño fraterno (le permite que la vea bañarse desnuda). Yo que, cuando vi la película, estaba en medio de la segunda temporada de GOT, inmediatamente reconocí la correlación Finn y El Matarreyes.

Otros hermanitos rubios y cariñosos 

Esa afinidad entre Ravenna y Cersei no es accidental. Obvio que los productores de Blanca Nieves ya tenían en mente a la hija de Tywin como epitome de reina mala. Tal como lo tendría presente Tim Burton. Si Blanca Nieves era la Sansa de Ravenna: Alicia en El País de las Maravillas representa algo parecido para la gritona Reina de Corazones. Helena Bonham Carter interpretó a la tirana caprichosa, pero letal por excelencia, tomando lecciones con la Leona Lannister, y ese siniestro Sota de Espadas definitivamente tenía un aire de Matarreyes morocho.

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Aunque Ravenna y Cersei son contemporáneas y está claro que el rol de Lena Heady influyó en la creación la madrastra de Blancanieves. La Alicia de Tim Burton es del 2010, un año antes que” Juego de Tronos debutara en HBO. Es posible, que Burton, Linda Woolverton (la libretista) o algún consejero, tuviera conocimiento de una Canción de Hielo y Fuego y eso haya ayudado a perfilar la dicotomía Reina-Alicia.

¿Está Cersei basada en Ana Bolena?
(telegraph.co.uk)

No podemos especular de la misma manera sobre la similitud entre la Ana Bolena de Natalie Dormer y su suegra en GOT. “Los Tudors” comenzó en el 2007 y Ana Bolena tuvo trascendencia desde el comienzo de la serie. Para la segunda temporada, Ana había pasado de ser una joven, un poco ambiciosa, pero llena de ansias de reforma y de amor por su monarca marido, a una mujer recelosa, paranoica, de mal talante y amiga de la botella. ¿Suena parecida a alguien? Por supuesto que sí.

Hay una escena, en la segunda temporada, donde George, el hermano de la reina, sorprende a Ana en su recamara, borracha y al borde del ataque de nervios. Cuando Ana, en medio de su pataleta, se muestra obsesionada con el peligro que representan para ella su hijastra Maria, y la madre de esta, Catalina de Aragón y expresa el deseo de acabar con ambas, es como si escucháramos a Cersei complotando contra sus enemigos y desahogándose con el hermano.

 George Rochford fue al cadalso acusado de haber tenido amores incestuosos con su hermana, Cersei es amante de su gemelo. Podría asegurar que Weiss & Bemioff le echaron una ojeada a “Los Tudor’ antes de crear una visión audiovisual de la Cersei de Martin.

El prototipo de “La Reina Mala”
(Esquire)

Una de las bellezas de la Canción de Hielo y Fuego, es que Martin se ha inspirado en muchas entidades históricas para crear a sus personajes. Eso convierte a la Canción en un roman a clef donde el historiador profesional o amateur tiene que identificar al personaje verdadero tras el ficticio. De la relación incestuosa de los mellizos Lannister se ha dicho que está basada en los amores clandestinos de Lucrezia Borgia y su hermanito, pero en “Los Borgia”, Holiday Granger creó una Lucrezia que más se parecía a Luna Lovegood que a Cersei.

Sin embargo, los productores de “The White Queen”” si se acordaron de la hija de Tywin Lannister cuando se trató de caracterizar a Margarita de Anjou. Apodada “La Reina Mala”, Margarita ha sido una obsesión de la ficción histórica. Shakespeare la incluyó en cuatro de sus obras y se han escrito óperas y un sinnúmero de novelas sobre ella. Sus mismos contemporáneos la describían como hermosa, pero de temperamento volátil y agresivo.
Boda de Margarita de Anjou y Enrique VI

A pesar de que llevó a Inglaterra a una guerra civil cuando derrocaron a su marido Enrique VI, Margarita no fue feliz en su matrimonio. Enrique estaba loco y no tenía mucho apetito sexual. La reina, sin embargo, tuvo un hijo que fue su adoración (como Joffrey de Cersei) y que puede haber nacido de amores adúlteros de Margarita con Lord Ormonde o con el Duque de Somerset. Shakespeare creía que el amante de la reina era su mentor, Lord Suffolk. El caso es que, el pueblo no quería a Margarita por tacaña y arrogante y se rumoraba de que su hijo Eduardo era ilegitimo. Ya con esas ya tenemos a la verdadera Cersei.
Margarita llora la muerte de su hijo
Cersei llora la muerte de su hijo

Pero esa correlación se hizo más patente en la adaptación de la novela de Philippa Gregory. Parecía que la actriz flamenca, Veerle Baetens, siempre tenía presente a Cersei al interpretar a “La Reina Mala”, sobre todo en su trato de la desdichada Anne Neville, su nuera. Como Cersei con Sansa, Margarita se complacía en humillar a su nuera, en recordarle su posición vulnerable, en no escatimar recurso para hacerle más difícil su situación. En ningún momento sentía piedad de la orfandad de Anne o de su falta de experiencia. El peor momento fue cuando Margarita se impuso como testigo de la terrible noche de bodas de Anne.


¿Lancaster o Lannister? ¿No se parece a Joffrey el monstruito?

El Príncipe de Gales era la adoración de su madre y tan bruto, malévolo y soberbio como Joffrey. Margarita, tal como Cersei, parecía molesta de tener que compartirlo con la nuera y por eso descargaba su frustración sobre Anne.

Tal como Cersei era más déspota con Sansa cuando esta había perdido a su familia, Margarita es más exigente e insensible cuando Anne recibe la noticia de la muerte y derrota de su padre. Como “The White Queen” data del 2013, está claro que Cersei ha sido el modelo escogido para fabricar un estereotipo de reina mala y medieval.

Cersei y Catalina de Médicis: el lado maternal de las tiranas

El 2013, también vería el nacimiento de” Reign”, una serie inclasificable, Tanto así que la han vendido como “fantasía”. A pesar de incluir druidas, fantasmas y un juvenil y atractivo Nostradamus lanzando profecías a diestra y siniestra, lo más fantástico de este programa es la pretensión de ser histórico al relatarnos la juventud de Maria Estuardo en Francia. Obvio que la descripción de la Reina de los Escoceses en la Corte de los Valois, abarca a su querida suegra, la legendaria Catalina de Médics. En la vida real, la Reina de Francia no pasaba a su nuera. La serie exagera esa enemistad y Doña Catita vive complotando en contra de Maria, ya que teme que sea la causa de la prematura muerte del joven rey (una de esas locas profecías de Nostradamus).



Obvio que cualquier rivalidad entre reina “mala “y joven nuera hace que los troneros hablen ya de Cersei-Sansa, pero como Maria es mucho más avispada y poderosa que la niña Stark, mejor sería compararla con Daenerys. Para fines de la tercera temporada, Catalina y Maria son aliadas. Sin embargo, Catalina sigue en un rol “cersiano”. El nuevo rey es Carlos, que anda con ganas de vengarse de las negligencias maternas. Carlos, como Joffrey, es medio loco. Este año nos han llevado a creer que es un asesino en serie, un necrófilo, y un caníbal, en ese orden. Al final resultó que lo más malo que había hecho fue convertirse al protestantismo.
Carlos cuando creiamos que se comía a los niños del pueblo (International Business Times)

Entretanto, Catalina como Cersei desesperadamente intenta recuperar el poder que alguna vez tuvo sobre el rey. Como ocurriera con Tommen y Joffrey, Carlitos se aleja de la madre, no cree en sus palabras y es agresivo con ella. Tal como nos pasa con La Leona Lannister, nos da lástima ver a una mujer que solo busca proteger a su hijo y que encuentra rechazo. Las escenas de Catalina y su hijo-rey me traen a la memoria muchas escenas de “Juego de Tronos” y eso no es coincidencia.

La Cersei Vikinga

El 2013 fue también el año que conocimos a Ragnar Lothbrok y su familia. En la semi-igualitaria sociedad vikinga no hay espacio para una reina tan retorcida como Cersei. Dejémosle esas cosas a los sajones que enloquecen a las mujeres con su opresión patriarcal. Pero, aunque tuvimos reina loca a la sajona, no fue Kwenthrith quien demostró tener algún parecido con la hija de Tywin.

Para los que militamos en el Team Aslaug fue un shock ver a la hija de Sigfrido, degradarse y caer en niveles cersianos. A pesar de ser toda una princesa, Aslaug, como Cersei, se traumatizó al descubrir que su marido no la amaba. Se buscó un amante, se obsesionó con su hijo más débil, se encariño con la botella. Aunque difería de Cersei en que nunca amó el poder, y que en el fondo era una buena mujer, su depresión, su falta de interés en las cosas que realmente importaban, su complejo de victima que la hacía egoísta las desgracias ajenas la ponía al nivel de la reina tirana. Sus enemigos rápidamente aprovecharon para tildarla de “la nueva Cersei”.

Cersei en la Casa Blanca


(Huffington Post)

Lo ocurrido con Aslaug saca a la luz el estereotipo al que los productores apelan cada vez que tratan con una mujer poderosa a la que la desgracia hace tambalear. Comparar a Jackie Kennedy con Cersei Lannister parece una aberración. Sin embargo, en el filme de Pablo Larraín, tanto director como libretista aprovechan este estereotipo cersiano para demostrar, no tanto la magnitud del dolor y trauma de Jackie, sino su necesidad de mantener un mito como una manera de superar que ya no es Primera Dama.
(The Sag Harbor Express)
Reinas, hermanos y cadáveres (metro.co.uk)


En la vida real, el espacio entre el asesinato de John Kennedy (septiembre 22, 1963) y su funeral (septiembre 25) fue mínimo. Durante esos días, la Primera Dama estuvo muy ocupada, con tiempo escaso para dormir, y rodeada de gente, parientes, amigos, funcionarios, secretarias y dignatarios. Cada uno de esos momentos está documentado. Sin embargo, el filme extiende ese periodo y tiene a Jackie haciendo cosas imposibles como ir a buscar el sitio para enterrar a JFK, algo que estuvo a cargo de Robert Mcnamara.  Aunque desconocía este último detalle, como fanática de Jackie, sentí que había mucho de falso en el filme y en la actuación de Natalie Portman.

Un a escena totalmente surrealista tiene a Jackie vagando por cuartos vacíos de la Casa Blanca, empinando innumerables shots de vodka y copas de vino. En su borrachera (también mezcla el alcohol con píldoras) se cambia de vestido tras vestido y en un momento hace un semi desfile para un par de agentes secretos que aparecen de la nada. En la vida real, en la Casa Blanca no cabía ni un alfiler, la única intimidad de Jackie era cuando iba al baño. 




Si hubiera estado tan ebria como la describe el filme no hubiera podido acompañar a pie el ataúd del marido. Pero entiendo que el libretista quiere que sintamos a Jackie como una mujer solitaria y aislada, tan ocupada creando y viviendo un mito que no puede ser ella, misma. Por eso se disfraza, se aturde con alcohol y se despide se su palacio. A medida que comprendía eso, ante mi horror visualicé a una Cersei embriagada deambulando por los pasillos del palacio en Desembarco del Rey.

Otra escena que me hizo pensar en Cersei, fue Jackie en el Cementerio de Arlington.  Llueve a cantaros, pero ella insiste en arrastrar a su entourage a encontrar el lugar perfecto para enterrar a JFK. Frustrada, se adelanta chapoteando y casi cayéndose cuando sus tacones de aguja se entierran en el lodo. Esta escena que nuca ocurrió, muestra una mujer acostumbrada a mandar que se molesta cuando le llevan la contraria. De nuevo vi a Cersei discutiendo con sus ministros. Ya la esperaba ordenando que arrestaran a Meñique.

Por último, esta para mí lo más insufrible de la película, la relación con Robert Kennedy. Aparentemente, Jackie únicamente puede sincerarse con su cuñado. Esto deviene en intercambios mordaces entre ambos, pequeñas conspiraciones y recriminaciones y hasta una pataleta de la Primera Dama en la que acusa a Bobby de exponerla a ella y a sus hijos a las balas de un hipotético asesino. En la vida real, Jackie y Bobby fueron muy unidos, tanto que se ha rumorado que fueron amantes. Los críticos han comentado que las peleas entre los cuñados parecen “de matrimonio”. Para mis esas discusiones de hermanos(cuñados)y amantes, sonaban a las de Cersei y Jaime.


 En una entrevista, mi compatriota Larraín dijo que no sabía cómo enfocar el personaje de Jackie, porque le era totalmente ajena, por lo que acabó recreándola como “una reina”. Una lástima que Pablito no conociera más reinas que Cersei Lannister.

Futuros Clones de Cersei
Esta semana cuando veía el comienzo de “The White Princess”, ya trataba de identificar a la clon de Cersei. ¿Será la suegra o la madre de la primera reina Tudor? Tan acostumbradas estoy a ver el estereotipo que me sorprendería que no lo tuviéramos en esta serie de Starz.

Lo que es seguro es que seguiremos viendo estas reinas obsesivas, destructivas paranoicas que aman el vino tanto como a sus hijos.   ¿Cuál de las mencionadas les recuerda más a Cersei?  ¿Se me ha olvidado algún otro clon entre las reinas fantásticas o históricas? Recuérdenmelo ¿Que reina histórica o ficticia, que se parezca a Cersei les gustaría ver en pantalla?  
(Cersei y Leonor de Aquitania)


Yo ya tengo mis candidatas del pasado histórico. Me gustaría ver algún día, siguiendo ese modelo cersiano, a la rebelde Leonor de Aquitania (con Juanito sin Tierra como Joffrey). Desde que la interpretara Glen Close en la última adaptación de Un león en invierno, que a Leonor la tienen olvidada, a menos que se cuenten esas apariciones de relleno en las quinientas adaptaciones de Robin Hood.

 Otro gran personaje cersiano fue Isabella, “La Loba de Francia” a la que conocimos en Los Reyes Malditos de Maurice Druon. No me gustó la última adaptación, así que preferiría que los ingleses se encargaran de adaptarla, como maestros del genero histórico que son. Y obvio, que muestren a Isabel como una Cersei de la vida real.

lunes, 20 de marzo de 2017

Pride and Prejudice and Zombies. O cómo un éxito fantástico fracasó en pantalla


En su momento, promocioné la adaptación de la sátira de Seth Grahame-Smith, aunque no hice ningún intento por verla. Pero al enterarme que había sido un fracaso de taquilla, me entró la curiosidad por conocerla. “Orgullo y Prejuicio y Zombies” lo tenía todo para convertirse en un icono del género fantástico. ¿Qué impidió que lo fuera?

La fama le llegó a Seth Grahame Smith gracias a esta curiosa amalgama del texto clásico de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio, y la mitología zombi. En el 2007, sus editores en Quirk Books le solicitaron que creara este nuevo tipo de literatura (que obviamente sería una especie de fanfictión) para aprovechar dos corrientes de moda:  la obra de la Austen y la locura por los zombis.

Grahame-Smith ya era un autor publicado, un especialista en exploraciones sariticas sobre temas como el cine pornográfico, el género del horror y hasta había publicado un libro sobre El Hombre-Araña, pero este sería su primer trabajo de ficción. Tras leer el texto, Grahame-Smith se embarcó en lo que denominaría como “microcirugía”, la intercalación de la tradición zombi dentro de la historia de las Hermanas Bennett y su búsqueda de marido.

A pesar del temor de la casa editorial de que el producto final ofendiese a los devotos de Jane Austen, el libro salió al mercado en el 2009. En un par de semanas era el más vendido en Estados Unidos, permaneciendo en las listas de bestseller por más de un año. Desde entonces se ha convertido en un clásico del género fantástico, y ha sido traducido a veinte idiomas haciendo posible que los Austen fans conozcan a fondo el tema del Apocalipsis Zombi y haciendo que los zombi freaks lean a Doña Jane.



Usando el texto de Austen de trasfondo, el autor crea una historia alternativa de la Inglaterra de la Regencia. En algún momento del Siglo de Las Luces, se infiltra un virus que convierte a los humanos en zombis. Si se evita que consuman cerebros, la transformación es estancada y el afectado mantiene una apariencia normal, pero si le come los sesos al vecino…ya sabemos lo que ocurre.

La población zombi aumenta y arrasa con ciudades enteras y sus habitantes. Los nobles ingleses se fortifican en sus mansiones y envían a sus hijas a estudiar artes marciales al Japón. Todos se convierten en cazadores de zombis. Lady Catherine De Burgh es la más afamada decapitadora de zombis del Reino Unido, posee un ejército de ninjas que protegen sus tierras y ella misma luce un parche sobre el ojo que perdiera luchando contra. Los muertos-vivos Las familias de escasos recursos envían a sus hijas a la China. Eso crea una división social, y parte del desprecio que las Bingley sientes por Las Bennets, es que estas últimas han entrenado en un templo Shaolin, y hablan cantonés en vez de aprender japonés.

Todos estos pequeños detalles hacen una lectura deliciosa de un librito que es una parodia respetuosa de  un clásico. Aunque a veces Grahame-Smith cae en vulgaridades anacrónicas como el que Lizzie confiese haberse enamorado del Coronel Darcy por lo ajustado de los pantalones del caballero que enfatizan lo bien dotado que está debajo de su cintura.

Obviamente, un éxito de esa calaña temía que llevarse a la pantalla. Por años, se han peleado el proyecto varios estudios hasta que finalmente quedó en manos de Natalie Portman y se esperaba que la actriz israelí lo protagonizará. Eventualmente., Nat prefirió ser la productora y el rol de Lizzie recayó en Lily James (Cenicienta, Downton Abbey). Sam Riley (Maléfica, Suite Française) es Darcy, Bella Heathcombe (Victoria de Sombras Tenebrosas) es Jane, Charles “Tywin” Dance interpreta a Papá Bennett, y Lena Heady es la tuerta Lady Catherine.

Yo me moría de ganas de ver el duelo entre Cesei y Cenicienta que en este libro no es verbal, pero optaron en la película por hacer que Lizzie pelara con el criado de Catherine. El personaje de Lena es resumido a tres escenas, cual más inútil.

El filme ha condensado bastante del libro. Agradezco que hayan quitado la subtrama de Charlotte Lucas, y su conversión a zombi, porque era muy trágica. También, que hayan prescindido de las largas discusiones teológicas de Lizzie con El Señor Collins quien en la versión de Grahame-Smith es un desdichado clérigo que acaba cometiendo doble pecado (eutanasia y suicidio) por amor.

Pero me pesó que en el filme nunca visitemos Pemberly, que las hermanas Bennett, aparte de Jane y Elizabeth, no tengan personalidad y sean totalmente superfluas, y que los ninjas de lady Catherine se hayan convertido en unos individuos con sombreros de copa que parecen escapados de Alicia en el País de las Maravillas. Georgiana Darcy apenas es mencionada, Lady Anne De Burgh aparece en una sola escena y está totalmente muda, y como dije la Lena le dan apenas seis minutos en pantalla.


En cambio, se creó todo un nuevo arco alrededor de George Wickham (Jack Huston), que lo convierte en un representante de un segmento de la población zombi que, a punta de comer sesos de chancho, evita convertirse en antropófagos. Lamentablemente, esta subtrama esta tan mal editada y es tan difusa que nunca llegamos a creer las buenas intenciones de George (después de todo estamos hablando de Wickham) y no es sorpresa descubrir que también es un no-muerto.

A pesar de estos esfuerzos, el filme es un fracaso puesto que lo vendieron como cine de acción y el público se queja de que no la hay. La vendieron como cinta de horror y los fans del genero se quejan que no se asustan. Se supone que es una comedia negra y nadie se ríe. Esas son las razones por las cuales audiencia y críticos le hicieron la cruz. ¿Tienen razón?   En algunos puntos sí.


Como comedia es un fiasco. El único que me arranca risas es Matt Smith (uno de los innumerables Dr. Who) que en el rol de Mr. Collins termina siendo lo mejor del reparto. Si hay escenas terroríficas. Al comienzo cuando una jovencita sube a contarle a una amiguita que el tío acaba de perder la cabeza por zombi y descubre que la amiga también esta putrefacta, me hizo chillar recordándome al vampiro en la mecedora en “Salem’s Lot.”

También es bastante aterrador el encuentro de Jane Bingley con una familia de zombis en el bosque, pero estos detalles se pierden en escenas que tienen grabado el membrete de “no se olviden que esto es una bufonada”. Aquí no existe el equilibrio entre terror y comedia negra que nos ha dado franquicias inolvidables como “La Momia “y “Los Piratas del Caribe”.

No soy una experta en escenas de acción, pero si hablamos de artes marciales, no están a la altura de un wuxia, ni siquiera de “Kill Bill”. Sin embargo, no me frustra ver a las Bennett convertidas en guerreras con navajas en la liga como la Carmen de Bizet. Me queda claro que las únicas veces en que Lizzie y Darcy se comunican románticamente es cuando están decapitando zombies juntos.

He oído muchas quejas de que no llegamos a creernos los personajes y no los queremos como nos ocurre al leer Pride and Prejudice. Quien mejor ha expresado este sentir es Manohla Dargis que en su reseña en el New York Times se queja que la Lizzie de Lily James ha sido transformada “radicalmente” y por lo tanto se aleja del personaje que creara Austen.
(Frock Flicks)


Aunque en la novela original vemos en muchas ocasiones a Elizabeth enojada, el mal humor no es una característica que defina su personalidad. El orgullo y su capacidad para prejuzgar son los que la llevan a situaciones que la irritan. La Elizabeth de Seth Graham-Smith, tiene serios problemas de anger managememt malajemente. Da la impresión de que su trabajo de mata-zombis le ha agriado el carácter y convertido en una una persona colérica e exaltada, lo que no parece conducente para ser una asesina profesional.

En el libro, Lizzie es la más brutal de sus hermanas, la única que según su padre tiene instintos asesinos. Siempre está planeando decapitar a alguien sea Lidya, Charlotte o Darcy. Cuando Caroline Bingham la ofende, Elizabeth casi le rebana el cuello con su cuchillo, y cuando vence a los Ninjas de Lady Catherine, le arranca el corazón a uno y se lo come sin que se lo ordene una horda dothraki.

Esta violencia es parte de la comedia negra que el libro funciona porque todos son violentos en ese mundo. Darcy apalea a una criada y deja invalido a Wickham, y el maestro chino de Lizzie la golpea con una vara de bambú. Sin embargo, el filme le baja el tono a esa aura violenta de Lizzie, por lo que tuvieron que alargar, con nefastos resultados, la escena del libro donde Darcy por primera vez pide la mano de la Señorita Bennett.

En el libro, Elizabeth se ha enterado que Darcy impidió que Bingley cortejara a Jane. Indignada planifica matarlo. Va a verlo, le da una paliza y termina azotándole la cabeza en contra de la chimenea. Darcy huye herido. 

En el filme, Darcy propone marimono a Elizabeth. Esta le pregunta si planeó separar a Jane de su amigo, por creerla una caza fortunas (no, como en el libro, porque creía a Jane a punto de volverse zombi). Lizzie golpea a Darcy. Primero con los puños luego arrojándole jarrones a lo Scarlett, finalmente agarrando el atizador de la chimenea. Pero es cuando Darcy le recuerda que fue su propia madre la que en público expresó su ambición de casar a Jane con un millonario, que Elizabeth pierde el control y lo agrede con el atizador y con su cuchillo. Hasta ahora, Darcy ha permanecido pasivo, preso de su absurda caballerosidad, pero cuando nota que Lizzie lo quiere matar, se defiende y la vence.

En el libro, hay una evolución en Elizabeth que la lleva a entender que, aunque sea justo y meritorio ser sanguinaria con los zombis, la violencia no es algo que deba ejercer con los humanos. Esto queda claro cuando le perdona la vida a lady Catherine. En la cinta, es Darcy quien deja a Elizabeth llorando en el suelo y Lady Catherine quien acaba con su cuchillo en el cuello de la chica.

Ha habido feministas que se quejan de que la mala prensa del filme nace del repudio que sufren obras en las que las mujeres son las protagonistas. No veo protagonismo en una película donde solo hay un personaje femenino importante, donde las mujeres usan la violencia como medio de diálogo con parejas y hasta con las hermanas y donde la protagonista es tan descerebrada que no creo que ningún zombi quiera devorarla.

Jane Austen permite que Elizabeth,  impulsada por su manía de prejuzgar y su orgullo, cometa insensateces, pero en el mundo bucólico y campesino de Pride and Prejudice, tales errores son fáciles de remediar. Un caso diferente es la sociedad caótica y en crisis de la novela de Seth Grahame-Smith donde a cada rato se presentan situaciones de vida y muerte. Se espera que guerreros como Lizzie y Darcy posean, aparte de la habilidad para manejar una catana, presencia de ánimo, sangre fría y la habilidad de tomar decisiones acertadas.

 La Lizzie del filme tiene vacilaciones peligrosas como el de permitir que la zombi Mrs. Feathersrone (cuya irresponsabilidad provocó su estado y el rebrote de la amenaza zombi) se le acerque y aun se molesta cuando Darcy la rescata.

Más adelante, Jane es malherida en una escena escalofriante, pero que manda al diablo toda certeza de que las Bennett han sido perfectamente entrenadas para defenderse de los no-muertos. Jane es s llevada a casa de Los Bingley. Ahí, Elizabeth entorpece los esfuerzos de Darcy por diagnosticar si su hermana ha sido mordida por sus atacantes.


Es una escena absurda (aunque su propósito sea hacer reír) donde Lizzie caza una por una las moscas carroñeras de Darcy. Las moscas son el único modo de demostrar que Jane está sana, y si no lo está, no hay manera de evitar su metamorfosis. Por lo tanto, la necesidad de Lizzie de retardar lo inevitable y de poner en peligro a los que los rodean demuestra muy poco juicio. Darcy queda con la duda de si Jane está en camino de convertirse en una Walking Dead lo que lo motiva a alejarla de su amigo. ¡Al final es Lizzie la causante de la ruptura entre su hermana y Bingley!

Todas estas fallas, la gran mayoría creadas por los libretistas , me fueron aparentes mientras veía la película. Me sorprendí a mí misma dedicando más tiempo a analizar las fracturas en la trama que ha internarme en esta. Como se quejan los críticos, el filme no engancha y menos sus personajes. Las escenas intercaladas (y la pésima edición) distraen al público en vez de mejorar el texto (textos) original.

Eso lo noté en una escena temprana donde Jane y Lizzie hablan de Bingley. Los diálogos son los de Austen, pero en vez de mostrarnos a las hermanas peinándose en un momento íntimo.  ¡Nos las muestran dándose golpes y empujones por toda la casa y el jardín!  En vez de reírme o tratar de oír lo que decían, me la pasé preocupada de que en algún momento una de ellas quedase aturdida o se quebrara el cuello.

Mucho se comentó en su momento sobre los problemas que tuvo la adaptación fílmica para nacer. Se habló hasta de “La maldición de la Austen” La verdadera maldición está en la producción de un filme que fracasa como cinta de acción, comedia y filme de horror, pero para mí el verdadero fracaso es la imposibilidad de crear una obra feminista. De “Girl Power” esta película no tiene nada.


Si no me creen vean la película, en español aquí

miércoles, 8 de marzo de 2017

Actores fantásticos: Johnny Depp



 Para mayo está anunciada “Dead Men Don’t tell Tales”, la quinta entrega de Los Piratas del Caribe.  Esta exitosa franquicia está totalmente vinculada al nombre de Johnny Depp. Pero el actor más versátil del Hollywood contemporáneo no solo se ha ganado su título de “rostro fantástico” gracias al pirata Jack Sparrow.  Depp comenzó en el género y no lo ha soltado hasta hoy día.

Para muchos espectadores, el rostro de Johnny Depp se hizo reconocible gracias a su interpretación del oficial Tom Hanson en la serie de televisión de los 80s “21 Jump Street”, sin embargo, John Christopher Depp había debutado en el cine en 1984 y de manera casi profética justamente en una película de tema sobrenatural; el clásico de terror “La Pesadilla de la calle del Olmo”. A sus 24 años dio vida a una de las victimas del temible Freddy Krueger. Tres años más tarde, se volvería un rostro reconocido por la teleaudiencia gracias a “21 Jump Street” y el término de la serie lo pondría en contacto con quien ha sido su mentor, Tim Burton, el director de fantasía por excelencia.

En 1990, la mancuerna Depp-Burton nacía gracias a “Edward Scissors Hands”. En esta tristísima fabula, Johnny daba vida a una especie de Pinocho-Frankenstein, una creación de un científico loco, quien a pesar de que sus extremidades terminaban en tijeras deseaba llevar una vida normal. El joven Manos de Tijera puso a Depp en el camino de Winona Ryder, otra colaboradora deTim Burton, con quien sostendría un breve romance.

Johnny comenzó a hacerse conocido como un ídolo de adolescentes con filmes serios como “Benny and Joon” y “What’s Eating Gilbert Grape”, pero en 1994, Tim Burton lo llamó para su biopia “Ed Wood”, En el rol estelar, Depp encarnó al excéntrico director que se especializaba en filmes de bajo costo y con temáticas extrañas mezcla de horror y ciencia ficción.

Al año siguiente, Johnny actuó en la poco celebre “Don Juan de Marco” que le permitiría compartir pantalla con su ídolo Marlon Brando. En esta semi-fantasía, Depp interpretaba a un joven que creía ser el legendario Don Juan y que terminaba convenciendo a su siquiatra (Brando) que sus ilusiones eran realidad.

A pesar de que la segunda mitad de los 90s, vería a Johnny en filmes icónicos como “Donnie Brascoe” y “Fear and Loathing en Las Vegas”, la década siguiente reafirmaría su compromiso con Tim Burton y con el género fantástico. Antes, en 1998, Depp viajaría a Francia para filmar bajo las ordenes de Roman Polanski, una adaptación del cuento de terror de Pérez Reverte El Club Dumas ahora llamada “La novena puerta”.  Ahí daba vida a Dean Corso un experto en manuscritos antiguos, al que se le encargaba encontrar un libro que era también el portal del infierno.

Johnny Depp había estado casado en su juventud. Tras su divorcio, estuvo relacionado con las actrices Jennifer Gray, Sherlyn Fenn y la modelo Kate Moss, pero fue en Francia donde entró en una relación de pareja con la que casi podría llamarse la mujer de su vida, Vanessa Paradis.

Johnny , Vanessa y sus hijos

El año en que nace Lily Rose Melody la primera hija de la pareja Depp-Paradis, Johnny vuelve a actuar bajo las ordenes de Burton en la fabulosa “Sleepy Hollow”, inspirada en el relato de Washington Irving.  El nuevo padre sigue en la onda fantástica en su primera película del siglo 21, la comedia “Chocolat”. Esta es la historia de Vianne (Juliette Binoche), un espíritu libre que viaja junto a su hija siguiendo el viento y que cambia la vida de una aldea tentando a sus reprimidos habitantes con su chocolate mágico. Depp interpreta a Roux, un gitano, que se enamora de Vianne ya que ambos comparten un rechazo de lo tradicional y de reglas sociales que impiden a la gente ser feliz.
(cineplex.com)

En el 2001, Johnny Depp protagoniza una versión de la novela gráfica de Alan Moore y Eddie Campbell From Hell. En este drama de época, da vida al personaje histórico Richard Abberline, el inspector a cargo de esclarecer la identidad de Jack el Destripador. Los autores quedaron descontentos con la adaptación sobre todo porque Abberline fue convertido en un gallardo y drogadicto clarividente a quien opio y absinto ayudan a tener visiones sobre la identidad del asesino.

El 2003 sumerge al actor en el mar de la fantasía. Acabado de interpretar a su larger-than-life agente de la CIA perdido en un México mítico en “Once Upon a Time in México”, el actor encarna por primera vez a su más célebre personaje, el Capitán Jack Sparrow en la primera entrega de Los Piratas del Caribe. En “La Maldición del Perla Negra” se establecen las pautas para toda la franquicia. La exitosa combinación  del género fantástico, el cuento de fantasmas, el folclore náutico y la novela de aventuras.

Si alguien me pregunta por qué considero a Johnny Depp un actor fantástico, mi respuesta será que, aunque versátil, Depp es el actor fetiche del maestro de la fantasía moderna Tim Burton. Pero más importante aún decir Johnny Depp es decir Jack Sparrow, y ese pirata es totalmente fabuloso. Tan arraigado ha estado Johnny con el papel que su primogénita Lily-Rose, creía en su infancia que era hija de ese pirata “sui-generis”.

En una ocasión en que la niña casi sucumbió al ecoli, Johnny Depp no solo donó sumas millonarias al hospital que la había salvado, además donó su tiempo para ir a leerles cuentos, disfrazado de Sparrow, a los pequeños pacientes. Los niños siempre han sido los mejores clientes de la fantasía, y aunque Depp les sea reconocible como El Joven Manos-de-Tijeras o Willy Wonka, es Jack Sparrow la identidad que les adscribirán, ese pirata chistoso e ingenioso que vence a la cadavérica tripulación de un navío fantasma.
(The Sun.co.uk)

En el 2006, el actor fue nominado al Oscar por dar vida a Sir James Barrie, un escritor que se dedicó a enriquecer el género fantástico. En” Finding Neverland” Depp representó al autor de Peter Pan como un hombre que seguía viviendo en su niñez y por lo tanto creía en sus cuentos y en ilusiones que sin embargo no podían salvar a la mujer que amaba (Kate Winslet) de una enfermedad terminal.


Como no queriendo alejarse de la fantasía, otro proyecto de Depp ese año fue ” La ventana secreta”, un relato de Stephen King donde un escritor es perseguido por un misterioso y airado personaje que insiste en ser el verdadero autor de sus novelas.

El 2005 es un año en que Depp se convierte en esclavo de Tim Burton. Aparte de encarnar a Willy Wonka en una nueva versión del clásico de Roald Dahl Charlie y la Fábrica de Chocolate, presta su voz para Víctor, el ingenuo protagonista de la fantasía animada “La Novia Cadáver”.
Willy Wonka)

El 2006, marcó el retorno de Jack Sparrow en “El baúl del muerto”. No sé ustedes, pero para mi fue superior a la primera.  Mucho más compleja y con personajes inmortales como La Tía Dilma y Davy Jones, y esa pelea final entre Jack y los tentáculos del Kraken fue inolvidable.



Casi pisándole los talones al “Baúl”, llega en el 2007, “Al fin del mundo” la apoteosis pirata. Para mi es la mejor de las tres, tal vez porque los personajes trascienden los arquetipos que comedia y fantasía les imponen, y demuestran su psicología interior. El Juego de Tronos que se desarrolla entre los últimos piratas y la East India Company, obliga a todos los personajes a tomar decisiones y a enfrentar una realidad donde la piratería es obsoleta. Jack (sobre todo al ser resucitado/rescatado del inframundo) es quien encara mayores dilemas, lo que exige de Depp mayor expresión y versatilidad.




Ese mismo año, Depp volvía ser nominado a un premio de la academia por su interpretación del barbero-asesino serial Sweeney Todd. Para esta adaptación de Tim Burton del famoso musical, Depp tuvo que tomar lecciones de canto y no lo hizo mal, tanto que ganó un Globo de Oro por su actuación.

El próximo proyecto de Depp fue dar vida al infame gánster John Dillinger en “Public Eemies”, pero simultáneamente fue al rescate de Terry Gilliam cuya obra magna de fantasía "El Imaginario del Dr. Parnassus” estaba estancada debido a la muerte de Heath Ledger, protagonista de la historia. Johnny, Colin Farrell y Jude Law se turnaron para reemplazar al personaje que había dejado atrás el actor australiano.  Este filme, la historia del inmortal director (Christopher Plummer) de una troupe teatral que hace un trato con el Diablo para salvar a su hija, fue otro éxito de taquilla para Johnny Depp. El rol del enigmático y demoniaco Tony fue su reafirmación como actor fantástico.

El 2010, Johnny Depp recibía una doble nominación para un Globo de Oro, tanto por “El Turista”, como por su nueva incursión en la fantasía, el rol de El Sombrerero Loco en la “Alicia en el País de las Maravillas” de Tim Burton.

El 2011 nos trajo de regreso a Jack Sparrow. A pesar de emparejarlo con Penélope Cruz y de llevar al pirata a una aventura que involucraba sirenas, un encuentro con Barba Negra (Ian McShane) y la búsqueda de La Fuente de la Eterna Juventud, “On Stranger Tides”” sigue siendo es la más floja de la franquicia.

Sin embargo, el actor seguía abocado a lo fantástico. En el 2004, Johnny Depp había formado su propia productora Infinitum Nihily  con ella había iniciado un proyecto “The Rum Diary’que permaneció engavetado por años hasta que vio la luz el 2011. Fue un proyecto que pasó sin pena ni gloria (aparte de relacionarlo con Amber Head, la segunda Sra. Depp), pero ese mismo año Infinitum Nihil colaboró con Martin Scorsese en “Hugo” basada en el bestseller “fantástico” de Brian Stsnick The Invention of Hugh Cabret,

Infinitum Nihil se hizo cargo de la próxima colaboración de Burton-Depp:” Sombras Tenebrosas”.  Tanto Tim como Johnny habían sido fanáticos de la famosísima serie de televisión, y para Depp fue un proyecto anhelado encarnar al vampiro Barnabas Collins.

Aunque el actor le había quedado gustando esto de ser productor, su próximo filme “El Llanero Solitario” fue un sonado fracaso y eso que en su rol de Toro (Tonto en inglés), Johnny fue lo mejor de la película y el encargado de darle un toque fantástico.

En el 2014, Depp se consoló del fracaso del Llanero, interpretando al Lobo Feroz en “Into the Woods”, la adaptación de la fantasía musical de Stephen Sondheim. Sin embargo, tal vez los escándalos que rondaban la vida pública y privada de Johnny Depp comenzaron a afectar tanto su actuación como elección de proyectos. Esto fue más evidente en el 2015. A pesar, de su magnífica y elogiada caracterización del gánster irlandés Whitley Burger, en “Black Mass, ese año lo vio en fracasos como “London Fields” y por la comedia “Mortdecai” que lo hizo un candidato al “Peor Actor del Año “en los “Golden Raspberry”.

Por suerte, el mundo fantástico lo reclamaría en el 2016.  Johnny Depp ha vuelto a ser un nombre respetado gracias a retomar el rol del Sombrerero loco en” Alicia a través del Espejo “de su amigo tim Burton. Además, Johnny ha entrado al mundo de Harry Potter con su aparición sorpresa como el perverso Gellert Grindewald en la primera de las aventuras de Newt Scamander “Bestias fantásticas y donde encontrarlas”.

Este año Johnny retoma el tricornio de Jack Sparrow en “Dead Men Don’t Tell Tales” y pronto lo veremos en otra aventura de Newt Scamander. Mucho se puede decirde Johnny Depp, bueno y malo, pero es innegable que es un rostro fantástico.

 Como si fuera poco, su hija Lily Rose, la que creía que su padre era Jack Sparrow, ha debutado en el cine. Su último proyecto “Planetarium” donde interpreta a la hermana de Natalie Portman es un relato que bordea en lo paranormal sobre un dúo de clarividentes -médiums que tratan de hacer fortuna en el Paris de la pre-guerra. Aparentemente la fantasía se está volviendo algo genético en la Familia Depp.
Li;y-Rose Depp en "Planetatium"

¿Cuál es tu película fantástica favorita de Johnny Depp? ¿O lo prefieres en roles más realistas?